Calles iluminadas y entornos seguros: la estrategia del EdoMéx para proteger a mujeres y niñas avanza en 11 municipios
“Caminemos Seguras EdoMéx”: la apuesta por ciudades más seguras para mujeres transforma calles y comunidades
Toluca, Estado de México.— La seguridad de las mujeres en el espacio público continúa siendo uno de los grandes retos urbanos en México. Frente a este panorama, el Gobierno del Estado de México impulsa la estrategia “Caminemos Seguras: Recuperación de Espacios Públicos con Perspectiva de Género”, un programa territorial que durante 2025 intervino calles y zonas prioritarias en municipios con Alerta de Violencia de Género, beneficiando a más de 263 mil personas.
Esta iniciativa, coordinada por la Secretaría de las Mujeres (SeMujeres) en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Urbano e Infraestructura (SEDUI), busca garantizar entornos accesibles, dignos e inclusivos para niñas, adolescentes y mujeres, al tiempo que fortalece la prevención del delito desde la planeación urbana.
Más que un programa de obra pública, se trata de una estrategia que reconoce que el diseño de las ciudades puede marcar la diferencia entre el miedo y la libertad de transitar.
Una inversión para recuperar la confianza en las calles
Durante el último año, el gobierno estatal destinó 120 millones de pesos provenientes de un fondo especializado para municipios con Alerta de Violencia de Género por feminicidio y desaparición.
Estos recursos permitieron implementar acciones que van desde mejoras en infraestructura hasta ejercicios de participación ciudadana, demostrando que la seguridad también se construye escuchando a quienes viven el territorio.
La titular de SeMujeres, María Esther Rodríguez Hernández, explicó que el objetivo central es identificar factores de riesgo y atenderlos con soluciones concretas que transformen la experiencia cotidiana de las mujeres.
Porque cuando una calle está oscura, deteriorada o aislada, no solo se limita la movilidad; también se restringen oportunidades educativas, laborales y sociales.
Los municipios donde se priorizó la intervención
El programa se focalizó en once municipios con altos índices de violencia de género:
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Chimalhuacán
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Cuautitlán Izcalli
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Ixtapaluca
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Naucalpan
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Nezahualcóyotl
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Tlalnepantla
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Toluca
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Tultitlán
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Valle de Chalco
En estas demarcaciones, la recuperación del espacio público se convirtió en una herramienta para reconstruir el tejido social y fomentar comunidades más seguras.
Especialistas en urbanismo coinciden en que la infraestructura con perspectiva de género no es un lujo, sino una necesidad para avanzar hacia ciudades más igualitarias.
Infraestructura que salva vidas
Los resultados del programa reflejan una intervención significativa:
Cada uno de estos elementos cumple una función clave: aumentar la visibilidad, facilitar la vigilancia y permitir respuestas rápidas ante emergencias.
La iluminación adecuada, por ejemplo, está directamente relacionada con la reducción de conductas delictivas, mientras que los botones de pánico se han convertido en herramientas esenciales para la reacción inmediata de las autoridades.
Urbanismo con perspectiva de género: más allá del concreto
Uno de los aspectos más innovadores de “Caminemos Seguras” es la incorporación de metodologías participativas como:
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Marchas exploratorias, donde mujeres recorren sus colonias para detectar zonas de riesgo.
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Muralismo feminista, que promueve identidad comunitaria y apropiación del espacio.
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Urbanismo táctico, con intervenciones rápidas para mejorar seguridad y funcionalidad.
Estas acciones no solo transforman la imagen urbana; también envían un mensaje contundente: el espacio público pertenece a todas.
Cuando las mujeres participan en el diseño de su entorno, las soluciones responden mejor a las necesidades reales.
El papel de las redes comunitarias
La estrategia también integra a lideresas locales y a las Redes de Mujeres Constructoras de Paz (MUCPAZ), quienes desempeñan un rol fundamental en la detección de problemáticas y en la promoción de la convivencia.
Su participación fortalece la apropiación social de los espacios recuperados y ayuda a consolidar entornos basados en el respeto, la igualdad y la inclusión.
Este modelo de colaboración demuestra que la seguridad no depende únicamente de patrullas o cámaras; también se construye desde la comunidad.
Seguridad para mujeres: un indicador del desarrollo urbano
Diversos organismos internacionales han señalado que una ciudad segura para las mujeres es, en esencia, una ciudad segura para todas las personas.
La posibilidad de caminar sin miedo impacta directamente en la economía, la educación y la salud mental.
Por ello, la estrategia del Estado de México busca eliminar factores de riesgo que propician la violencia y generar condiciones donde las mujeres puedan desplazarse de día y de noche con libertad.
Retos pendientes: mantener y ampliar la estrategia
Aunque los avances son significativos, el desafío ahora es garantizar la continuidad del programa.
El mantenimiento de la infraestructura, la evaluación de resultados y la ampliación a más zonas serán determinantes para consolidar estos logros.
También será clave fortalecer la cultura de la denuncia y la coordinación institucional para asegurar respuestas rápidas ante cualquier situación de riesgo.
La seguridad urbana es un proceso constante que requiere inversión, voluntad política y participación ciudadana.
Hacia ciudades más humanas
“Caminemos Seguras EdoMéx” refleja un cambio en la forma de pensar las ciudades: pasar de espacios reactivos a territorios preventivos.
La apuesta es clara: construir entornos donde ninguna mujer tenga que modificar su ruta, su vestimenta o sus horarios por miedo.
Si bien la transformación total no ocurre de la noche a la mañana, cada calle iluminada y cada espacio recuperado representan un paso hacia una sociedad más justa.
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